Todo sobre el Riego en la Jardinería

El riego en jardinería es todo un capitulo a estudiar si quieres que tus plantas crezcan sanas y fuertes. No es un capitulo demasiado extenso, pero si extremadamente importante.

Cómo regar las plantas de forma eficaz

Regar puede parecer algo obvio para los jardineros experimentados, pero un riego defectuoso es una de las principales causas de fracaso para los jardineros novatos. No riegan con suficiente frecuencia o lo hacen con demasiada frecuencia y, lo que es aún más habitual, no riegan con suficiente profundidad. Así que veamos la situación con más detalle.

La regla de oro del riego

En primer lugar, aprende la regla de oro del riego:

comprobando si hay que regar

Riega a fondo, lo suficiente para humedecer todo el cepellón, y luego espera a que la tierra se seque varios centímetros superiores antes de volver a regar. Esta regla se aplica por igual a las plantas amantes de la humedad, como los helechos, y a las de clima árido, como los cactus.

Si aprendes esta regla y la sigues siempre, ¡tendrás el pulgar más verde de la ciudad!

Por supuesto, no todas las plantas utilizan el agua al mismo ritmo, por lo que la planta X puede empezar a marchitarse sólo tres días después de que la riegues, mientras que a la planta Y aún le pueden faltar semanas para necesitar que la riegues de nuevo.

Las excepciones a la regla

Aunque la regla de oro del riego se aplica al 99% de las plantas, hay algunas que son excepciones.

Las plantas palustres -o semiacuáticas- son una excepción, ya que no necesitan secarse entre riegos. Prefieren que el suelo permanezca húmedo o incluso empapado. Estas plantas, como la lobelia cardinal (Lobelia cardinalis) y la caléndula palustre (Caltha palustris), suelen crecer en marismas o cerca de masas de agua en estado silvestre. Por esta razón, rara vez pueden compartir su espacio de cultivo con otras plantas de jardín. Así que dales su propio entorno húmedo.

Por supuesto, esto es aún más cierto para las plantas acuáticas, como los nenúfares (Nymphaea spp.), que crecen con sus raíces y a veces incluso su follaje bajo el agua.

Otras plantas que rompen las reglas son las que entran en letargo. Por lo general, les gusta que las rieguen como a cualquier otra planta durante su periodo de crecimiento, pero cuando pierden las hojas (la mayoría lo hace), es señal de que hay que dejar de regarlas durante unos meses. Muchos cactus, suculentas y bulbos tienen largos periodos de latencia seca.

Los factores que modifican la frecuencia

Estos son algunos de los factores que marcan la diferencia en la frecuencia del riego, y si te aprendes esta lista, te aseguro que prácticamente no te quedarán dudas sobre cómo regar las plantas:

  • El sol intenso provoca mayores necesidades de riego; la sombra reduce las necesidades de riego.
  • El tiempo caluroso provoca una mayor pérdida de agua por evaporación y, por tanto, una necesidad de riego más frecuente.
  • Las zonas ventosas se secan más rápidamente que las protegidas.
  • Los suelos arenosos se secan más rápido que los limosos. Los suelos arcillosos se secan aún más lentamente.
  • Las plantas con hojas grandes y blandas necesitan más riego que las plantas con hojas más pequeñas y gruesas. Las plantas con hojas muy gruesas (suculentas) pueden sobrevivir semanas sin riego.
  • Las plantas con hojas vellosas, peludas, pruinosas o cerosas pierden agua más lentamente que las que no tienen estos recubrimientos.
  • Las plantas con tallos finos necesitan más agua que las de tallos gruesos. De nuevo, las suculentas, a menudo con tallos muy anchos, son las más resistentes a la sequía.
  • Las plantas cultivadas en macetas necesitan más agua que las cultivadas en el suelo. Y cuanto más pequeño sea el recipiente, más a menudo tendrás que regar.
  • Las plantas en reposo necesitan poca o ninguna agua hasta que se despiertan.
  • Las plantas con flores y semillas necesitan más agua que las de hoja.
  • La mayoría de las plantas crecen más deprisa en primavera y necesitan más agua en esa época.

La 2º Regla: No esperes a que las plantas se marchiten para regarlas.

riego en jardineria - plantas con hojas marchitas

Si las hojas se marchitan por falta de agua, es probable que la sequía ya haya matado algunas raíces de la planta, lo que no es bueno para su futuro desarrollo. Y cuanto más a menudo ocurre esto, más daño se hace a las raíces. De hecho, ¡algunas plantas nunca se recuperan aunque sólo las dejes marchitarse una vez!

También hay algunas plantas con hojas grandes y finas, como la ligularia (Ligularia spp.), las ipomoeas (Ipomoeaspp.), la calabaza (Cucurbita spp.) y la petasita (Petasites spp.). ), que se marchitan considerablemente cuando hace calor porque sus raíces no pueden bombear suficiente agua a las hojas para compensar la evaporación, pero en las que, cuando por fin compruebas el suelo, descubres que todavía está bastante húmedo. En este caso, el riego no les ayudará y sus hojas volverán a ponerse turgentes cuando el sol se debilite al final del día.

Por estas dos razones, el marchitamiento no es una buena medida de las necesidades de riego.

Sabiendo ya lo más importante a la hora de regar nuestras plantas, pasemos a los distintos tipos de riego utilizados en jardinería

Los Tipos de Riego en jardinería

Antes de mencionar los diferentes tipos de riego utilizados en la jardinería, debo hacer la salvedad de que, inicialmente, los dividimos en dos grandes grupos: los riegos manuales y los automáticos.

Comencemos con los riegos manuales: Las técnicas de riegos manuales habitualmente las empleamos en las macetas y contenedores, aunque tambien algunas de estas técnicas pueden aplicarse a las plantas ubicadas en plena tierra.

Riego por inmersión

riego por inmersión

Se utiliza sólo para las plantas en contenedores y se basa en colocar la maceta dentro de otro recipiente más grande el cual contiene agua que cubre la maceta en cuestión hasta tres cuartas partes de su altura. El proceso toma como mínimo 15 minutos y media hora como máximo. Una vez transcurrido este tiempo, retiramos la maceta y la dejamos escurrir al menos media hora.

Esta técnica también es muy útil cuando nos encontramos una planta que ha sufrido estrés hídrico, y deseamos recuperar.

¿Quieres saber más? lee: cómo regar las plantas por Inmersión

Riego por capilaridad

Es un método que de alguna manera imita a las raíces de las plantas. Se basa en un hilo o mecha de algodón, una de las puntas se sumerge en un recipiente con agua y la otra punta se coloca dentro del sustrato; como el agua tiende a cubrir todos los espacios vacíos, sube por el hilo de algodón y se transmite hasta el sustrato.

La ventaja de esta técnica es que la planta irá absorbiendo la cantidad de agua que necesite y no más. Este tipo de riego puede aplicarse tanto a plantas en contenedores como en plena tierra.

Si te interesa este método, te recomiendo leer cómo regar las plantas por capilaridad

Riego por capilaridad

Riego por goteo

Riego por goteo

También conocido como riego gota a gota, el riego por goteo es un método de riego automático muy eficiente en lo que al uso del agua se refiere, aqui el agua se distribuye a través de tubos con perforaciones y picos de goteo que pueden graduarse, esto permite sectorizar la irrigación.

Se caracteriza además por liberar pequeñas cantidades de agua pero de manera frecuente y de forma localizada. Es uno de los sistemas más utilizados sobre todo en las huertas.

Para aprender más al respecto, échale un vistazo a todo lo que necesitas saber sobre el riego por goteo.

Riego por aspersión

El riego por aspersión se basa en dispersar el agua en forma de llovizna a cierta distancia. La misma es impulsada por presión. Este método puede aplicarse tanto instalando un sistema automático, o utilizando simplemente la manguera de toda la vida con un aspersor de jardín que suele tener diferentes tipos de lluvias, más finas, más gruesas, etc.

En el jardín el riego por aspersión es sobre todo utilizado para el césped y para cubrir grandes superficies.

Descubre más acerca de e4ste tipo de riego leyendo Todo sobre el riego por aspersion

Riego por aspersión

Riego enterrado o subterráneo

Riego enterrado

En el riego subterráneo o enterrado, las tuberías por las que correo el agua se encuentran bajo tierra. Es un sistema de riego que se utiliza mayormente en la agricultura y la profundidad a la que se colocan los tubos depende del tipo de cultivo.

Riego por inundación o de superficie

El riego por inundación se basa precisamente en inundar el terreno con una cierta cantidad de centímetros de agua, la cual, por el mismo efecto de la gravedad, penetra en la tierra gradualmente.

Aunque es un método de riego usado desde antaño en los cultivos a gran escala, tambien es posible practicarlo en nuestro jardín, mas precisamente en caso de los árboles y algunos arbustos, donde para regar, se recomienda hacer una canaleta alrededor del tronco e inundarla.

Riego por inundación

Riego por nebulización

Riego por nebulización

El riego por nebulización es aquel que emite el agua en forma de neblina muy fina desde la parte superior de las plantas, humedeciendo ademas todo el follaje.

Es un método muy apreciado para aumentar ademas el nivel de humedad del ambiente y disminuir la temperatura, sobre todo, se usa en invernaderos.

¿Quieres saber más? Como funciona el riego por nebulización

Riego por exudación

En este sistema el agua se exuda o se transpira a través de toda la superficie de un tubo equipado con microporos. Esta porosidad genera una humedad constante a lo largo de toda su instalación, pero sin encharcamientos, es decir, va liberando agua a medida que el sustrato se seca.

Puede instalarse enterrado o en superficie, aunque es mejor bajo tierra para limitar la evaporación.

Puedes profundizar en este tipo de riego en ¿Qué es y como funciona el riego por exudación?

Riego por exudación

¿Qué es pulverización en las plantas?

Un término o indicación que te encontrarás a menudo en tus lecturas sobre el cuidado de las plantas es «pulverizar».

La pulverización en las plantas se refiere a mojar con una lluvia muy suave y fina el follaje de las plantas o los semilleros. El objetivo se esta técnica es aumentar la humedad ambiental alrededor de las hojas, o, en el caso de los semilleros, humedecer sin mover o lastimar las plántulas.

El término tambien se utiliza a la hora de aplicar un abono foliar o de limpiar las hojas. Lee más aqui

¿Qué agua usar para el riego de las plantas?

Ya hemos visto la forma y la frecuencia con la cual se deben regar las plantas, tambien, los diferentes métodos o sistemas, manuales o automáticos, que podemos implementar, pero aun no hemos mencionado lo más importante: EL TIPO DE AGUA QUE DEBERIAMOS USAR.

La mayoría de nosotros echa mano al grifo, esto es así en el 99% de los casos, sin embargo, lo hacemos sabiendo que no está del todo bien.
Las plantas están biológicamente preparadas para recibir el agua de la lluvia, que dista bastante del agua potable que tenemos todos al alcance de la mano. Y aunque la mayoría de las plantas se conforman, algunas son más delicadas y se quejan.

Dependiendo de la calidad del agua del agua del grifo tambien podríamos tener algunos problemas generalmente asociados a la acumulación de sales y minerales. Por eso es que lo ideal seria, sobre todo para nuestras plantas de interior, acondicionar un poco el agua antes de regar

Te propongo los siguientes artículos para interiorizarte mas al respecto:

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