Controlar la plaga de procesionaria del pino

Cada año, al final del invierno, las orugas de la procesionaria del pino abandonan sus nidos, descienden al suelo y llegan a nuestros jardines. Para combatir la invasión de estas orugas en los espacios públicos, los Ayuntamientos ha establecido un sistema de control que puedes utilizar para tratar tu propio jardín.

Controlar la plaga de procesionaria del pino

Las larvas de la procesionaria del pino, de la familia Notodontidae, tienen mala reputación. Hoy en día, todo el mundo conoce el poder urticante de sus pelos, que, al dispersarse, pueden provocar reacciones intensas en los seres humanos y en los animales domésticos.

Los pelos de la procesionaria del pino son muy ligeros y frágiles y se rompen cuando esta oruga está exaltada. Al primer contacto, la sustancia urticante y potencialmente alergénica se libera y provoca un fuerte picor, que puede provocar problemas respiratorios y oculares en algunos casos. Es por esta razón que es tan importante la eliminación de la procesionaria

El cambio climático, con inviernos demasiado suaves y cortos, explica la llegada masiva de la procesionaria del pino. Para contrarrestarlo, los ayuntamientos aplican una serie de métodos de control, según el sector y el alcance de la proliferación.

Sin embargo, ya sean mecánicos (eliminación de nidos y trampas) o biológicos (cajas nido, elección de especies vegetales), estos métodos sólo pueden limitar su presencia y nunca conseguirán erradicar estos insectos.

¿Cómo luchar contra la procesionaria?

Hay varios métodos posibles de control:

– Control mecánico

Eliminación de los nidos (de septiembre a enero)

Para limitar la propagación de este insecto, es esencial eliminar y destruir sistemáticamente los nidos de procesionaria del pino en las coníferas ya en la temporada de invierno. Para ello, hay que cortar todas las ramas a las que se adhieren los nidos con una podadora telescópica (tijeras de podar unidas a un mango largo). Para los nidos más altos, es aconsejable llamar a un jardinero profesional equipado para trabajar en altura.

¡Precaución! Es imprescindible quemar los nidos retirados del pino, teniendo cuidado de no enfrentarse al viento, ya que los pelos urticantes pueden ser volátiles durante la quema.

Trampas de captura (de noviembre a abril)

En el caso de los nidos inaccesibles, las trampas de captura deben instalarse al final del invierno en el tronco de los árboles en cuestión. Este dispositivo, sin pesticidas, se fija alrededor del tronco y recoge las orugas en una bolsa sellada impidiendo que desciendan al suelo.  Este dispositivo especialmente eficaz está disponible en la mayoría de los centros de jardinería.

Trampa de feromonas (entre junio y mediados de septiembre)

La trampa de feromonas consiste en atrapar a los machos para limitar el apareamiento y así limitar la puesta de huevos. Atraídos por el olor de la polilla hembra, los machos vuelan alrededor de la cápsula de feromona sintética que emite el olor de la hembra a varios cientos de metros. Agotados por no encontrar nunca a la hembra, los machos acaban cayendo en las trampas y mueren en la bolsa de recogida.

Este método de control, que es bastante caro, también tiene el inconveniente de atraer a estas polillas a una zona que antes estaba libre de ellas.

– Tratamiento biológico

Los carboneros, formidables depredadores de orugas (de mediados de septiembre a febrero)

El carbonero común, insensible a los pelos urticantes, es un depredador natural de las orugas de la procesionaria del pino. Por tanto, el método consiste en instalar cajas nido para carboneros cerca de los árboles susceptibles de ser afectados por la procesionaria. Esta técnica de captura debe utilizarse junto con otras medidas de control, ya que el número de cajas nido ocupadas debe ser suficiente en relación con la cantidad de orugas presentes.

Aplicación de un biocida (entre noviembre y diciembre)

Otra de las alternativas para controlar las plagas de procesionaria del pino, consiste en la aplicación de producto biocida directamente en el tronco de la conífera. Es un proceso sencillo y sobre todo muy eficaz, ya que se aplica solo una vez y se distribuye por todas las partes del pino.

Resumiendo…

  • La procesionaria del pino es una plaga cada vez más presente debido al cambio climático y a los inviernos más suaves.
  • No solo afecta a la conífera en cuestión, sino que los pelos de estas orugas son muy perjudiciales tanto para las personas como para los animales.
  • Se puede prevenir biológicamente aplicando un biocida o colocando cajas nido de pájaros carboneros comunes, que son uno de sus depredadores naturales.
  • Si la plaga ya esta asentada, podemos implementar soluciones mecánicas, como la poda de las ramas afectadas para así eliminar los nidos, que deberán quemarse; y la utilización de trampas de feromona o bolsas de recogida que evitarán que desciendan al suelo.
procesionaria del pino

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