Árboles de Navidad ¿Elegimos Natural o Artificial?

Descubre cuales son las ventajas de elegir entre las dos opciones de árboles de navidad.

Se acerca la fecha en que debemos armar el arbolito, y a muchas personas, les surge la misma duda ¿Será mejor uno de plástico o mejor compro un abeto natural? ¿Qué árboles de navidad son más amigables con el medio ambiente?

Pues bien, hablaremos de eso en nuestra nota de hoy.


Árboles de Navidad – Natural vs. Artificial

Además de la belleza, una de las cosas que hace que nos decidamos entre comprar una arbolito fabricado en China o comprar abetos naturales en un vivero (estos en particular se ofrecen con suficientes raíces para que puedan sobrevivir y ser trasplantados, más abajo encontraras información al respecto), es el impacto que puede tener nuestra decisión en el medio ambiente, dado que el cambio climático es afectado por las cosas menos pensadas.
Y los árboles de navidad, no son la excepción.

Una de las variables que se tienen en cuenta a la hora de evaluar el impacto en el medio ambiente de una acción, es lo que se llama: “La huella de carbono”, que es la cantidad de emisiones y gases de efecto invernadero producidos por los seres humanos al hacer un producto o al realizar sus actividades diarias; básicamente, es nuestra huella pisando el planeta. Esta variable de expresa en toneladas de CO2 emitido.

De acuerdo con la British Carbon Trust, un árbol de navidad natural que se desecha y termina como astillas de madera para compost o se quema como leña, tiene una huella de carbono de 3,5 kg CO2. Si el árbol termina descomponiéndose en un basurero, su huella aumenta significativamente a 16 kg.

La huella de carbono de un árbol artificial es bastante mayor, llegando a 40 kg de CO2, por lo cual, para que realmente sea una opción “ecológica”, debería ser reutilizado durante al menos 12 años.

Ventajas de los árboles de Navidad naturales en comparación con los de plástico:


  • Además de lo mencionado anteriormente, hay que sumarle que este tipo de productos artificiales, vienen generalmente de países lejanos, por ejemplo, desde China, lo cual aumenta la huella de carbono generada por su transporte. Los abetos naturales provienen de viveros cercanos, lo que reduce esta huella.
  • Durante el tiempo que los abetos naturales son cultivados, han realizado su función de absorber CO2 y continúan haciéndolo en casa (siempre y cuando estén vivos).
  • Al momento de desechar cualquiera de los dos tipos de árboles de Navidad, los naturales son biodegradables y se pueden usar para composta o biomasa, generando muy poco CO2.
    En cambio, los plásticos, generan mucho más CO2 en su proceso de reciclaje, ya que contienen subproductos del petróleo, y sin un reciclaje adecuado tardarían cientos de años en degradarse.


Puntos a considerar si elegimos un árbol de Navidad natural

abetos-naturalesLo más importante es asegurarnos de que provengan de viveros especializados.

Debemos estar seguros de que provienen de viveros que los cultivan y rechazar aquellos que han sido cortados de la naturaleza (en bosques vírgenes).

Es mejor obtener un árbol natural en maceta, ya que algunos pueden sobrevivir, y pueden ser trasplantados después de que terminen las fiestas de Navidad y Año Nuevo.

Debemos conocer su servicio de recogida. La mayoría de los viveros tienen uno, pero este aspecto es importante ya que nos aseguramos de que terminen siendo reciclados o trasplantados. Si se reciclan, generalmente terminan como astillas para la biomasa o como compost.

Hay 3 tipos de árboles de Navidad naturales (abetos)


  • Cortados a nivel del tronco, sin raíces:
    Estos son los de “usar y tirar”, generalmente se trituran y reciclan como fertilizantes.
  • Cortados junto con un cepellón:
    Si ha sido arrancado con una cantidad bastante grande de tierra unida a sus raíces, podría sobrevivir.
  • Cultivado dentro de una maceta:
    Este tipo de abetos tiene mayores posibilidades de supervivencia, pero deberemos tener cuidado con la calefacción de la casa; las altas temperaturas pueden ser muy perjudiciales.
Con toda esta información, concluimos que, siempre que no provengan de la tala en bosques vírgenes, es una mejor opción obtener un árbol real. Luego puede recolectarse y reciclarse, o trasplantarse si aún está vivo.

Si elegimos uno de plástico, tendremos que alargar su vida útil durante más de 12 años para que compense todas esas toneladas de CO2 emitidas y, por supuesto, tendremos que asegurarnos de que se recicla adecuadamente.

Notas Relacionadas

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba